Lo de Pilatos

Cada vez que mi padre se dirigía a lavarse las manos antes de comer, solía avisar: “Voy a hacer lo de Pilatos”. Así que, aplicándome el cuento:

  1. Los emisores de las opiniones, críticas, comentarios, textos y, en general, de los objetos publicados en esta bitácora son responsables exclusivos de los mismos. Por mi parte, sólo asumo la responsabilidad de los emitidos por mí.
  2. Sin perjuicio de lo anterior, me reservo el derecho de publicar los objetos aportados por otras personas. Advierto, en cualquier caso, que no publicaré objetos de ningún tipo cuya finalidad no esté debidamente argumentada y justificada. Naturalmente, me refiero a críticas infundadas, descalificaciones gratuitas… Verdades absolutas, en resumidas cuentas.
  3. Cualquier marca u obra registrada –comercial o no– citada en esta bitácora pertenece a sus propietarios y no se utilizará con fines lucrativos.
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  5. En todo caso, cualquier persona o entidad que considere lesionados sus derechos debido a algún objeto publicado en esta bitácora, puede solicitarme su retirada y/o su rectificación, si procede, a través del medio de contacto oportuno.
  6. Dado que una de las motivaciones principales de esta bitácora es combatir las verdades absolutas –empezando por las mías– creo necesario advertir de que mis ideas, expuestas aquí,  no pretenden jamás caer en el absolutismo aunque no vayan siempre acompañadas de coletillas tipo “en mi opinión”,  “desde mi punto de vista”, etc. O aunque vayan de la mano de otras más categóricas, como “la verdad es que” o similares.
  7. No puvlikare kmentarios d gnte k krea k sta mandndo mensagitos pr el mvil o k piense k la hortografia es una prueva medika.
  8. Y, POR SUPUESTO, NADA DE ESCRIBIR CON MAYÚSCULAS.

Que se escriba.